Este soy yo

Me gustaría explicar cómo es el equipo que he usado para hacer estas grabaciones. Puede que para alguno de vosotros sea curioso saber que realmente no hace falta gran cosa para sonar más o menos digno.

A la hora de elegir tu equipo, tienes que tener en cuenta que todos los elementos tienen que ir en consonancia. Por ejemplo, no tiene sentido tener un micrófono de tres mil euros, y usar una guitarra acústica de cien euros.

Estamos hablando de un equipo casero, para hacer chapuzas en una casa, sin ningún tipo de acondicionamiento acústico. No tiene sentido comprar cosas de gama alta.

Lo interesante es que dentro de la gama media tampoco es buena idea tirar por lo alto, ya que una vez que no llegas al nivel alto, da más o menos igual quedarte cerca que lejos, no se va a notar mucho.

Hay que procurar no gastar dinerales y mantener un nivel coherente entre todos los elementos.

Estas canciones no suenan de locura, pero tienen un nivel más que suficiente teniendo en cuenta el próposito para el que han sido hechas: cantar entre amiguetes y la satisfacción personal de poner todo junto y que se parezca al original. No ocurre siempre, pero a veces consigues que algún trocito suene parecido, y eso es maravilloso.

El ordenador

Después de años de usar PCs, me bajé del carro en el 2005, para siempre. Con un PC se puede hacer exactamente lo mismo que con un Mac, es cuestión de gustos, pero nadie se cambia al revés, supongo que por algo será.

Uso un iMac de 27 pulgadas como el de la foto. No es el más potente que había cuando lo compré, pero es una bestia, puede con todo.

Sale por unos 1800 euros. No es barato, pero es perfecto, es todo lo que necesitas. Aunque hay que tener cuidado porque a Apple se le va la pinza con el dinero. Por ejemplo, si quieres ampliarle la RAM a 16 GB, son 600 euros más.

Como no soy millonario, he comprado aparte esos 16 GB, por solo unos 80 euros, y la he instalado yo porque es sencillísimo, no hay ni que abrir el ordenador.

Monitores

Los monitores son seguramente lo más importante de todo. Tienes que ser capaz de oir lo mejor posible qué es exactamente lo que estás haciendo.

Los Yamaha MSP5 son blindados, biamplificados, y pesan como un muerto. Puedes gastar menos, pero lo vas a notar. Como mínimo hay que moverse en este rango de precio, unos 500-600 euros. Quizá hay cosas decentes un poco más por debajo de esos 500 euros, pero aquí no hay que escatimar. Hay muchas alternativas de muchas marcas por este precio.

Los he tenido más baratos, y aunque las cosas pueden sonar bien, no te aseguras que vaya a sonar bien en cualquier otro sitio en el que pongas tu música. Al final te llevas sorpresas.

Logic

Logic es el software que uso para grabar y mezclar. Es de Apple, y para mi es el más cómodo desde siempre. Soy muy fan, la primera vez que lo compré fue allá por el 95, creo. No soy un experto en Logic, pero estoy tremendamente cómodo trabajando con él, y eso es muy importante para hacer las cosas bien y rápido.

No solo trae instrumentos virtuales, para que puedas tocar el piano, el órgano, baterías, o lo que quieras. Además viene una librería grande de frases de audio, que puedes insertar en las canciones. Por supuesto, también tiene toda clase de efectos, ecualizadores, compresores, y hasta simuladores de amplis.

Si se te queda corto, puedes comprar más instrumentos virtuales o efectos. Hay varias marcas, como Toontrack, Native Instruments, o IK Multimedia que venden este tipo de librerías.

Ahora es caro, pero antes era carísimo. Por unos 400 euros ya lo tienes. Viene con todo lo que necesitas, es estupendo.

Lexicon I-ONIX U22

Exceptuando el saxo y los teclados, que van directamente por USB, todo se graba a través del interfaz de audio Lexicon I-ONIX U22. Además, los altavoces van conectados a su salida de audio, y tiene controles de entrada.

Lo he elegido porque la marca me da confianza, y porque es bonito, mucho más que cualquiera de otra marca. Vale unos 300 euros, pero te aseguras estar usando unos previos decentes, y una monitorización cómoda, sin latencia.

Telecaster

Te pongas como te pongas, hay que usar una Telecaster si se trata de Springsteen. La mía es de gama baja, es una Telecaster Lite Ash, creo que se llamaba así. Solo vale 400 euros, que es poco dinero para ser una buena guitarra.

No sé si yo notaría mucha diferencia entre esta y una de las de gama alta. Tengo otra, con bigsby, que se supone que es “mejor”, y no la uso porque le tengo más cariño a esta.

Guitarra acústica

Ahora estoy haciendo las acústicas con una Takamine roja muy bonita, como la de la foto. Es una guitarra muy fácil de tocar, muy agradable, con sonido muy limpito y muy cómoda.

Algunas canciones están grabadas hace tiempo con la que he usado toda la vida, una Gibson de caja grande, pero no la tengo a mano últimamente.

El bajo

Algunas canciones quedan estupendas con un bajo de mentira, de software, pero la mayoría necesitan la expresividad de un bajo de verdad. Nunca he sido muy fan de tocar el bajo. Me cansa mucho, me destroza los dedos, y no voy nada clavado, que es lo fundamental para ser un buen bajista.

No obstante, me animé a comprar uno, porque es lo suyo, y ya le he cogido más gustillo. No fue fácil decidirse pero al final lo que compré fue el que me gustó más estéticamente dentro de cierto rango de precios. Creo que pagué unos trescientos euros por este Precission Bass, de gama baja por supuesto, no es Fender pata negra.

Sin embargo hay bajos por software muy potentes, a veces los sigo usando. Pierdes en expresividad pero ganas en sonido.

Guitarra acústica de 12 cuerdas

Mi última adquisición es esta Takamine de 12 cuerdas. No la voy a usar para demasiadas cosas, (The River, Independence Day…) pero es una maravilla. Me cuesta tocarla, es más dura de lo que imaginaba, pero poco a poco le voy sacando sonido.

Esta niña tampoco es barata, sale por unos 500 euros, es más capricho que necesidad, podría haber pasado sin ella.

Teclado controlador

Un teclado controlador no tiene sonidos. Se enchufa al ordenador por USB, y usa los sonidos del ordenador. El mío, que podéis ver en la foto, sale por cien euros, y sirve. Es el Alesis Q49.

No es nada bueno, se me queda corto de octavas, las teclas hacen ruidos que no me gustan un pelo, los controladores son muy imprecisos… es una mala compra.

Acepto la derrota con mucho gusto. Lo importante era que me entrara en la mesa, que no fuera aparatoso. Imagino que en este rango de precios y tamaño, no habrá nada mejor. Siempre he usado teclados grandes y esta vez no quería hipotecar media habitación con uno.

No obstante, como no tiene sonidos, el único problema es que no estoy cómodo. Las cosas suenan igual que si tocara con un teclado grande y poderoso, así que misión cumplida.

El saxo

Hago los saxos con este controlador de viento, el EWI USB, trescientos euros.

El saxo siempre me ha quedado muy mal porque es uno de los instrumentos más difíciles de emular por software. Con este de mentira, y un buen software, consigues que sin ser espectacular, suene como un saxo de verdad, que no parezca una máquina.

Armónicas

No recuerdo quién me recomendó las armónicas Lee Oskar hace años, pero le hice caso. Es raro que no me haya decantado por las Hohner, que creo que son las que más usa la gente.

Tengo cuatro, afinadas en fa, la, re y sol. No tengo todos los tonos aunque me apaño bien con las que tengo. Cada una sale por unos 50 euros.

Micrófono

El AKG Perception 120 es un micrófono de condensador cardioide, de uso general, y no demasiado caro, unos 90 euros.

Es más azul de lo que parece en las fotos, y tiene un atenuador de 20 dbs y un filtro de graves.

Auriculares

Me he hecho con unos cascos cerrados para grabar, los Sennheiser HD 428. Quizá he gastado más de lo que debería, 90 euros, pero son muy cómodos y creo que merece la pena.

Los cables

No uso mesas de mezclas, ni superficies de control, ni prácticamente nada que no sea enchufar las cosas directamente al ordenador a través del interfaz de audio o directamente por USB. Por eso el cableado es muy sencillo.

He decidido ir a lo básico, intentar reducir al máximo los cables. Hay cuatro cosas con alimentación: el ordenador, los altavoces, el interfaz de audio, y un concentrador USB como el de la foto.

Todo lo demás se conecta y se alimenta por USB: el saxo, y el teclado.

Concluyendo

Si te pones a sumar hay un buen dinero en equipo, y eso que no hay nada excesivamente caro. Este hobby es lo que tiene, aunque intentes gastar poco, al final la suma es dolorosa.

No echo de menos ningún elemento de los que he usado en otras ocasiones, como mesas de mezclas, samplers, o superficies de control. No tiene sentido volverse loco porque siempre te vas a quedar a medias.

Espero que os haya gustado la explicación, y por supuesto acepto sugerencias!